La Fiscalía imputó a Pablo López por su participación en una serie de robos, agresiones e incendio intencional contra una familia del macrocentro de Santa Fe.
La investigación sobre una serie de ataques violentos contra una familia del macrocentro de Santa Fe sumó un nuevo imputado. Este miércoles, la fiscal Lucila Nuzzo imputó a Pablo López, alias “Gaspar”, de 30 años, por su participación en varios hechos delictivos ocurridos entre marzo y julio de este año.
López es el cuarto implicado en la causa, que investiga a un grupo de “trapitos” que hostigó a los moradores de una vivienda ubicada en la zona de calles Belgrano y Crespo. Según informó el Ministerio Público de la Acusación (MPA), ya hay dos hombres en prisión preventiva: Brian Jonatan “Loncho” Rolón y José María Lima. Además, Vicente Julio “Pingüino” Ruiz fue imputado recientemente y aguarda, junto a López, la audiencia de medidas cautelares fijada para esta semana.
La atribución delictiva detalla una modalidad recurrente: los imputados ingresaban a la propiedad tras escalar portones de aproximadamente dos metros de altura. Uno de los hechos más violentos ocurrió el 7 de marzo, cuando uno de los imputados, junto a otro hombre no identificado, abordó a un morador en el interior de la vivienda. Le colocaron un cuchillo en el cuello y lo golpearon en la cabeza con un trinche parrillero, provocándole heridas que le hicieron perder el conocimiento. Sustrajeron 450.000 pesos y tres teléfonos celulares.
El 24 de mayo, el mismo atacante, acompañado por una mujer, volvió a ingresar a la casa para agredir a la propietaria mientras dormía, golpeándola nuevamente con el trinche en la cabeza y el rostro.
El 4 de junio, López, junto a Lima, habrían arrojado violentamente a la mujer al piso mientras dormía, para revisar la cama y robarle dinero. El 11 de junio, otros integrantes del grupo regresaron para amenazar a las víctimas con botellas de vidrio, sustrayendo 20.000 pesos bajo la amenaza: “Abuelita quedate quieta y dame la plata”.
La investigación también reveló un hostigamiento que fue más allá del robo. El 7 de junio, según la imputación fiscal, López escaló nuevamente el ingreso de la vivienda y, exhibiendo un arma de fuego, amenazó a la moradora ante su negativa de entregar más dinero, advirtiéndole que “iban a volver con fierros y bardo”.
El 3 de julio, uno de los imputados que ya cumple prisión preventiva se presentó frente al domicilio y, tras gritar a los residentes desde la vereda, inició de forma intencional un foco ígneo en una dependencia destinada a depósito. El incendio provocó la destrucción total de muebles y artefactos, generando un peligro de propagación que debió ser sofocado por las víctimas antes de la llegada de los bomberos.
