El brote de Cyclospora en Estados Unidos, vinculado a lechuga iceberg contaminada, generó alerta sanitaria. Especialistas consultados por La Gaceta Santafesina analizan el riesgo de que un brote similar ocurra en Argentina y en la provincia de Santa Fe.
Estados Unidos continúa investigando uno de los mayores brotes de enfermedades transmitidas por alimentos registrados en el país. Desde mayo, se confirmaron 41.000 casos de diarrea en 41 estados, y otros 7.400 casos permanecen en evaluación. La principal hipótesis epidemiológica vincula los casos con el consumo de lechuga iceberg y otros vegetales frescos provenientes del centro de México, distribuidos en distintas cadenas de restaurantes.
La masiva intoxicación ocurrió durante el Mundial de Fútbol, lo que incrementó el movimiento de viajeros y generó alerta en distintos países. Todo indica que fue causada por el protozoo Cyclospora cayetanensis, un parásito microscópico unicelular que provoca una infección en el intestino delgado llamada ciclosporiasis, según explicó el médico Alejandro Maccarrone, pediatra y docente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
Transmisión y síntomas
Maccarrone señaló que la transmisión de este microorganismo ocurre por vía fecal-oral, principalmente a través de alimentos manipulados con agua contaminada. “No suele transmitirse directamente de una persona a otra. Esto se debe a que el parásito se elimina en las heces en una forma que necesita entre 7 y 14 días en el ambiente para volverse infectante. Por eso el contagio entre convivientes es muy poco frecuente”, afirmó.
Los síntomas principales incluyen diarrea acuosa abundante, cólicos abdominales, náuseas, distensión abdominal, fatiga intensa y pérdida de peso. “Si no es tratada puede durar varias semanas”, advirtió el especialista, quien recomendó la consulta médica para evitar deshidratación.
Riesgo en Argentina y Santa Fe
Consultado sobre la posibilidad de un brote en Argentina, Maccarrone sostuvo que “el riesgo de generar un brote es muy bajo”. Explicó que pueden llegar viajeros infectados desde Estados Unidos o México, pero el período de incubación —de 2 a 14 días— hace improbable que esos viajeros provoquen un brote por convivencia. “Para que aparezcan nuevos casos debe existir contaminación ambiental de agua o alimentos con materia fecal y que el parásito complete su maduración antes de ser ingerido por otra persona”, detalló.
El médico añadió que “actualmente el mayor riesgo sería la importación de alimentos contaminados”, pero aclaró que “por el momento no existe evidencia de que haya un brote relacionado con el regreso de los asistentes al Mundial en Argentina”.
Medidas preventivas
Maccarrone enumeró las medidas con mayor respaldo científico para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos durante viajes:
- Verificar vacunas recomendadas (hepatitis A, fiebre tifoidea, cólera según destino).
- Beber agua segura: embotellada con sello intacto, hervida al menos 1 minuto o filtrada.
- Consumir alimentos bien cocidos, frutas que puedan pelarse y lácteos pasteurizados.
- Evitar verduras de hoja crudas, ensaladas preparadas, frutas ya cortadas, mariscos o pescados crudos, carnes poco cocidas y comida callejera sin garantías de higiene.
- Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes de comer, antes de preparar alimentos y después de ir al baño. Si no hay agua, usar alcohol en gel al 60-70%.
Para Cyclospora en particular, recomendó evitar ensaladas, cilantro, albahaca y otras hierbas frescas de origen desconocido, y preferir verduras cocidas y frutas peladas por uno mismo.
Tratamiento
El tratamiento se indica cuando los síntomas son intensos, duraderos o el paciente tiene defensas bajas, y consiste en trimetoprima-sulfametoxazol. En pacientes sanos sin factores de riesgo, el pronóstico suele ser bueno, aunque la diarrea puede prolongarse semanas sin tratamiento. Maccarrone aclaró que la profilaxis antibiótica de rutina no está recomendada, porque favorece la resistencia bacteriana, puede producir efectos adversos y aumenta el riesgo de infección por Clostridioides difficile. Solo se considera en viajeros con condiciones médicas particulares bajo indicación médica.
