El ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, se reunió con representantes de los sectores industrial, comercial, educativo, científico y tecnológico de Santa Fe para intercambiar diagnósticos sobre la situación económica.
Organizado por la Agencia de Desarrollo Regional (ADER), el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, mantuvo un intercambio con representantes de los sectores industrial, comercial, educativo, científico y tecnológico de la ciudad de Santa Fe.
Durante el encuentro, los asistentes describieron la situación de las actividades productivas y coincidieron en la necesidad de construir, mediante el consenso de todos los actores, un modelo productivo que trascienda las distintas gestiones de gobierno.
Desafíos económicos
Los representantes de los sectores comercial, industrial y de servicios locales señalaron dificultades para sostener la actividad diaria. Mencionaron como causas la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la caída de las ventas, el ingreso de productos importados, el aumento de las tarifas de los servicios públicos y la paralización de la obra pública nacional.
También indicaron la ausencia de señales de recuperación económica en el corto y mediano plazo, la falta de diálogo con funcionarios del gobierno nacional y la necesidad de planificar sin certezas, con decisiones conocidas a través de los medios de comunicación.
Coincidencias en el diagnóstico
El diagnóstico del ministro coincidió en líneas generales con el de los representantes santafesinos. Rodríguez describió un escenario con pérdida del poder adquisitivo, caída de la demanda, tasas de interés elevadas, tipo de cambio contenido, aumento de costos de insumos y liberación de precios clave como los combustibles.
Los participantes coincidieron en que la situación del empleo no está peor por el esfuerzo de los empresarios pymes, aunque advirtieron que podría deteriorarse si no se recupera la actividad. Señalaron que sectores como la construcción trabajan a la mitad de su capacidad instalada, y que la maquinaria agrícola en Santa Fe acumula siete meses consecutivos de caídas de dos dígitos. Remarcaron la falta de financiamiento y el impacto del ingreso de repuestos de China y Turquía, junto con la caída de la inversión local y extranjera.
Respecto del sector agropecuario, Rodríguez señaló que crecieron los volúmenes de producción pero los productores enfrentan aumentos de costos que afectan la rentabilidad. Advirtió sobre la reprimarización y el avance de la lógica financiera, y comparó el comportamiento económico argentino con una “k” minúscula. “Una macroeconomía donde a la mayoría le va mal no es una buena macroeconomía”, concluyó.
