La administración del presidente Donald Trump informó que los trabajos de excavación para erigir un arco de 76 metros entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington comenzarán en dos semanas, pese a que una demanda judicial sostiene que el proyecto carece de autorización del Congreso.
El gobierno del presidente Donald Trump anunció que los trabajos de excavación para la construcción de un arco conmemorativo en Washington comenzarán en un plazo de dos semanas. La obra, que se ubicará entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington, fue presentada por el secretario del Interior, Doug Burgum, a través de su cuenta en la red social X.
Según las maquetas difundidas por Burgum, el arco tendrá 76 metros de altura, será de color blanco con detalles dorados y llevará la inscripción “Una nación bajo Dios”. En la parte superior se observa una figura alada dorada con una antorcha y águilas con alas extendidas.
“Esta será una de las grandes piezas de la arquitectura estadounidense”, escribió Burgum, quien añadió que Washington estará “a la altura de la capital más poderosa del mundo”.
El proyecto forma parte de un conjunto de iniciativas propuestas por Trump para Washington, que incluyen el cambio de nombre y la renovación del Centro Kennedy, la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca, el reacondicionamiento del estanque reflectante del Monumento a Lincoln y la reconstrucción de un campo de golf en East Potomac Park, que podría reducir el acceso público a senderos.
Un informe del Servicio de Parques Nacionales, difundido el viernes, respaldó el proyecto aunque señaló que podría tener efectos adversos en las líneas de visión entre varios lugares emblemáticos y alterar la importancia histórica de decenas de sitios cercanos.
En paralelo, tres veteranos y un historiador de arquitectura presentaron una demanda en la que sostienen que el proyecto requiere autorización del Congreso y que no existe dicha autorización. El abogado Nicolas Sansone, de Public Citizen Litigation Group, que representa a los demandantes, declaró: “Creemos que la construcción no puede ni debe avanzar a este ritmo, y estamos preparados para informar al tribunal que, en este momento, debe intervenir”.
