La diputada nacional Marcela Pagano afirmó que la reestructuración en la residencia presidencial busca ocultar la salida de un funcionario. El Gobierno sostiene que se despidió a 12 trabajadores por motivos de seguridad.
La diputada nacional Marcela Pagano, integrante del monobloque Coherencia, se refirió a la reestructuración en la Quinta de Olivos y cuestionó la versión oficial sobre los despidos. La legisladora apuntó contra el entorno de Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
La versión oficial del Gobierno indica que se despidió a 12 trabajadores y se traspasó la administración y custodia de la residencia a la Casa Militar. Esa medida fue justificada por cuestiones de seguridad y presuntas filtraciones.
Pagano afirmó que el conflicto se inició con la salida de Osvaldo Sosa, quien se desempeñaba como intendente de la residencia presidencial. Según la diputada, Sosa sería cuñado de Belén Agudiez, una funcionaria cercana a la secretaria general de la Presidencia.
En su descargo público, la legisladora también mencionó a Mara Gorini y a una empresa de catering ligada a la familia de Agudiez.
Asimismo, Pagano cuestionó la cifra real de desvinculaciones y sostuvo: “Echar a 200 personas sirvió para tapar que el único echado por (Javier) Milei fue Sosa”. Los registros oficiales confirman únicamente 12 cesantías, producidas en medio del rumor sobre la compra masiva de carne de vaca y la controversia por el grado de cocción de un bife de chorizo supuestamente pedido por el presidente al mencionado Sosa.
En otro tramo, la diputada sembró dudas sobre las compras de insumos para la residencia oficial: “Ahora: la carne que se compraba iba toda a Olivos o se desviaba a los caterings?”, cuestionó en sus redes sociales.
Hacia el final, la legisladora advirtió: “Al resto de los empleados los echó Belén Agudiez para poner humo a lo inevitable, que se destape el motivo por el cual el presidente echó a Sosa. Continuará…”, sentenció.
