El INDEC informó que la industria manufacturera avanzó 1,9% desestacionalizado respecto a julio y la construcción 0,4%, aunque ambos sectores mantienen cuatro meses consecutivos de retroceso en sus indicadores de tendencia-ciclo y caídas interanuales de 3,2% y 4,4%, respectivamente.
La industria y la construcción argentinas registraron en agosto un leve repunte respecto al mes anterior, según los informes difundidos este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI) avanzó 1,9% desestacionalizado contra julio, mientras que el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) mejoró 0,4%. Sin embargo, la comparación interanual siguió siendo negativa: -3,2% para la industria y -4,4% para la construcción.
La tendencia-ciclo, menos expuesta a oscilaciones mensuales, acumuló un cuarto mes consecutivo de retroceso en ambos sectores. En la industria, las variaciones fueron -0,3% en mayo, -0,5% en junio, -0,7% en julio y -0,6% en agosto. En construcción, la secuencia fue -0,3%, -0,7%, -1% y -1,1%.
La caída se extendió por la industria
El informe del IPI precisa que «once de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera presentaron caídas interanuales» durante agosto. El deterioro se concentró en ramas vinculadas con bienes durables, inversión y demanda doméstica. Maquinaria y equipo cayó 24% y explicó 1,3 puntos de los 3,2 de baja del índice general. Otros equipos, aparatos e instrumentos retrocedieron 20,6%; prendas, cuero y calzado, 14,7%; productos de metal, 9,6%; automotores, 8,8%; y minerales no metálicos, 6,8%.
En ocho meses, la industria acumula una contracción de 2,7%. De enero a agosto, solo marzo y junio mostraron mejoras interanuales.
El INDEC detalla que en aparatos de uso doméstico la producción bajó 28%, principalmente por heladeras y lavarropas. Según el organismo, las fuentes consultadas reportaron «una menor cantidad de unidades vendidas de los productos de fabricación nacional». En celulares, televisores y componentes electrónicos la caída llegó a 38,5%, y el informe señala «una menor cantidad de unidades vendidas, tanto de celulares como de televisores».
La indumentaria y el calzado presentan una explicación explícita: la fabricación de prendas disminuyó 11,4% y la de calzado y sus partes, 30,8%. El INDEC indica que los fabricantes nacionales enfrentaron «una menor demanda interna de sus productos» y, simultáneamente, «una mayor competencia de productos importados».
La mayor incidencia negativa provino de maquinaria y equipo. Dentro de esa división, la fabricación de maquinaria agropecuaria cayó 37,9% interanual y acumula un retroceso de 31,2% en enero-agosto. Se redujo principalmente la producción de tractores, sembradoras, pulverizadoras autopropulsadas y algunas líneas de implementos. «Según referentes del sector, en el mes de referencia se observa una menor demanda de unidades de fabricación nacional», explica el informe.
Productos de metal disminuyó 9,6% y se detectó «menor comercialización al mercado interno de productos destinados al sector de la construcción». Los minerales no metálicos bajaron 6,8%, con una caída de 9,2% en cemento y de 10,4% en artículos de arcilla y cerámica.
Construcción: casi todos los materiales en rojo
El ISAC cayó 4,4% interanual y el crecimiento acumulado de 2026 se redujo a 0,8%, después de haber sido 2,8% hasta junio y 1,6% hasta julio. En agosto, 11 de los 13 grupos de insumos relevados tuvieron bajas interanuales. El asfalto retrocedió 18,4%; yeso, 17%; cales, 13%; pisos y revestimientos cerámicos, 11,9%; sanitarios, 11,4%; ladrillos huecos, 9,7%; cemento, 8,1%; y hierro y acero para construcción, otro 8,1%. Solo las placas de yeso y el agregado denominado «resto» quedaron en positivo.
La consulta por el empleo no dio señales optimistas: en julio había 375.158 puestos privados registrados, 0,3% menos que un año antes, y el acumulado enero-julio estaba prácticamente estancado, con +0,1%. En cambio, la superficie autorizada para construir volvió a acumular un incremento de 7,5% hasta julio. Los permisos anticipan proyectos, pero no garantizan que las obras comiencen ni cuándo lo harán.
La encuesta cualitativa del INDEC cierra el cuadro con una definición: los resultados «muestran expectativas desfavorables con respecto al nivel de actividad esperado para el período septiembre-noviembre de 2026». Entre las constructoras dedicadas principalmente a obras privadas, 76,2% espera que la actividad permanezca sin cambios, 13,3% que disminuya y solo 10,5% que aumente. En obra pública, 23,9% prevé una caída y 22,8% una mejora.
Quienes anticipan un retroceso mencionan como principales causas la «caída de la actividad económica» y los «atrasos en la cadena de pagos», tanto entre contratistas privados como públicos. Las expectativas de empleo también tienen saldo negativo: en la obra privada son más las empresas que prevén reducir personal que aumentarlo; en la pública ocurre lo mismo.
