El Sumo Pontífice anunció su viaje apostólico por Sudamérica, que incluirá Uruguay, Argentina y Perú. El presidente Javier Milei y el canciller Pablo Quirno expresaron su beneplácito, mientras que el gobernador Axel Kicillof destacó el mensaje social del Papa.
El papa León XIV confirmó este miércoles su viaje apostólico por Sudamérica, que incluirá visitas a Uruguay, Argentina y Perú. El anuncio lo realizó el propio Pontífice: «El próximo viernes partiré hacia Sudamérica para visitar Uruguay, Argentina y Perú».
Tras el anuncio, el presidente Javier Milei le envió un mensaje: «Su Santidad, la Argentina lo espera con enorme alegría. Por lo tanto, será un gran honor recibirlo en nuestra tierra». Y agregó: «Que su visita fortalezca la fe, renueve la esperanza y lleve un mensaje de paz a todos los argentinos. ¡Lo esperamos, Santo Padre!».
En la misma línea, el canciller Pablo Quirno destacó: «Recibimos con enorme alegría las palabras de Su Santidad el Papa León XIV, a pocos días de su llegada a la Argentina». Y afirmó: «Será un gran honor recibirlo en nuestro país. ¡Lo esperamos con los brazos abiertos, Santo Padre! Bienvenidos todos. Vayan y anuncien».
Por su parte, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se refirió al significado de la visita en una conferencia de prensa realizada en el Museo de Luján, acompañado por el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, y el intendente Leonardo Boto. Allí presentó los detalles del operativo previsto para la misa que el pontífice celebrará el próximo 11 de noviembre.
Kicillof sostuvo: «Contra el individualismo que se promueve desde distintas usinas de hoy, León XIV representa una voz de enorme potencia, una voz que nos recuerda que no podemos acostumbrarnos a la injusticia, que no podemos naturalizar la crueldad y que ninguna sociedad se puede construir en base a la indiferencia o el abandono hacia los más débiles».
El mandatario provincial aseguró que recibir al Papa constituye «un inmenso orgullo, una alegría y una emoción» para la provincia de Buenos Aires y definió su llegada como «un hecho histórico». «No es una visita más, es un acontecimiento espiritual, pero también profundamente humano y social», subrayó.
