Un joven de 15 años, en condición de testigo protegido, brindó un relato que conecta los crímenes de dos taxistas y un playero ocurridos en marzo, en el marco de una investigación por ataques con mensajes políticos.
La declaración de un adolescente de 15 años, quien tiene tratamiento de testigo protegido, ha proporcionado una secuencia que vincula los homicidios del taxista Héctor Figueroa y el playero Bruno Bussanich, ocurridos a comienzos de marzo en la ciudad de Rosario. Su testimonio, que orienta la investigación fiscal, describe una serie de hechos desplegados a lo largo de cinco días en los que cuatro trabajadores fueron asesinados.
Los fiscales Adrián Spelta, Patricio Saldutti y Franco Carbone imputaron la semana pasada a cinco personas por organizar o coordinar los atentados. Según lo planteado en la audiencia judicial, al menos tres menores de edad habrían sido utilizados para ejecutar los ataques, recibiendo pagos que oscilarían entre 200 mil y 400 mil pesos por cada encargo.
En su declaración informativa, el joven identificado con las iniciales DMG relató cómo fue reclutado. A través de su novia y del hermano de ella, conoció a otro adolescente de 16 años, apodado «Matute», a quien la fiscalía señala como el encargado de reclutar a otros menores y proveerles las armas. «Matute» es hermano de Macarena Solange Muñoz, de 28 años, acusada junto a su pareja, Gustavo «Gusti» Márquez, de 29, de coordinar los ataques.
El relato detalla el crimen del taxista Héctor Figueroa, ocurrido la noche del martes 5 de marzo. Según DMG, Gusti lo contactó y le dio instrucciones para actuar durante el entretiempo de un partido de fútbol. Junto a otros dos adolescentes, interceptaron un taxi. DMG afirmó ser quien efectuó los disparos contra el conductor y mencionó que se dejó una carta con un mensaje dirigido a las autoridades provinciales. El arma utilizada, una pistola Thunder, sería la misma empleada en otros ataques posteriores.
Tras los hechos, el adolescente recibió una suma de dinero para trasladarse y el arma fue recuperada por Macarena Muñoz, según su testimonio. La investigación continúa para determinar los vínculos entre los grupos implicados y las órdenes detrás de los ataques que conmocionaron a la ciudad.
