Cristian Agustín Martínez fue hallado culpable de desobedecer en reiteradas ocasiones la prohibición judicial de acercarse a su expareja. La pena unificada alcanza los 8 años y medio.
Un hombre fue condenado a 5 años y medio de prisión por violar de manera reiterada las órdenes judiciales que le prohibían acercarse a su expareja. Cristian Agustín Martínez también había sido acusado de amenazas, resistencia a la autoridad y lesiones a dos agentes policiales, pero fue absuelto de estos cargos por el beneficio de la duda.
Al comienzo del juicio oral, la Fiscalía había solicitado una condena de 10 años de prisión para Martínez, que se sumaría a una pena anterior para totalizar 13 años. Sin embargo, el juez Lisandro Artacho dictó una sentencia distinta tras considerar la absolución de parte de los delitos imputados. Finalmente, la pena unificada será de 8 años y medio.
La fiscal Antonela Valente basó su pedido inicial en delitos por los que sí hubo condena: daño simple y violación de domicilio en contexto de violencia de género, así como amenazas calificadas por el uso de arma de fuego y portación ilegal de arma de fuego agravada por una condena anterior. En tanto, el juez absolvió al acusado por amenazas simples, desobediencia, lesiones leves y hurto simple.
Los hechos juzgados ocurrieron durante seis días en octubre de 2023. Según la acusación, el 2 de octubre Martínez sustrajo un celular y una moto de su expareja en el barrio Parque Casas de Rosario. Tres días después, la amenazó en su domicilio del barrio Olímpico, pese a la restricción de acercamiento vigente desde septiembre de 2022. También se le atribuyó haber forcejeado con policías, aunque fue absuelto por este hecho.
El 8 de octubre intentó ingresar a la vivienda de la víctima forzando la puerta, sin éxito, y luego arrojó piedras y profirió amenazas de muerte. Ese mismo día, cuando la mujer salió, el acusado logró entrar a la casa y fue encontrado por ella al regresar, pero escapó antes de la llegada de la policía. Finalmente, el 11 de octubre, Martínez amenazó con un arma de fuego a otras personas en la vía pública, por lo que también fue acusado de portación ilegal de una pistola Bersa calibre 22.
