El gobernador Maximiliano Pullaro presentó un proyecto de seguridad que busca reformar el marco normativo provincial, generando reacciones en la coalición de gobierno Unidos y en la oposición.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, presentó un proyecto de seguridad que modifica las estructuras políticas y judiciales de la provincia, así como la dinámica de la alianza de gobierno Unidos, según informaron fuentes oficiales. En la Casa Gris, sede del Ejecutivo provincial, celebraron la iniciativa. «Hay que incomodar», plantearon desde el entorno del gobernador.
El proyecto profundiza la línea dura en seguridad y apunta a reforzar la arquitectura normativa que permitió al gobierno obtener resultados en sus primeros dos años y medio de gestión. Pese a la caída de los homicidios, Pullaro continúa enfocado en esta área. «Actúa como si fuera ministro. Primero se ocupa de seguridad y después avanza sobre los otros temas», declaró uno de sus colaboradores cercanos.
Según la Casa Gris, entre quienes critican el proyecto se mezclan los que lo hacen por especulación política con los que expresan dudas genuinas. En la mesa chica del gobernador confían en que las nuevas herramientas para las fuerzas de seguridad no derivarán en violaciones a las garantías individuales. «Esta semana se derribó el búnker número 122 y todo funcionó a la perfección. Nadie denunció que se pasó un límite. Incluso la gente aplaudió», resaltaron.
El proyecto también busca ser una válvula de seguridad ante un eventual cambio de gobierno con otra orientación. La reforma constitucional eliminó la mayoría automática en Diputados, por lo que se necesitarán acuerdos políticos amplios para desmantelar las leyes que empoderan a fiscales y policías en la lucha contra el delito. Sin embargo, el gobierno no tiene el camino allanado: el Partido Socialista (PS) se mantiene en silencio en público y desliza críticas en privado. «Así no va a salir», afirmaron desde el PS, que controla la mitad de las bancas de Diputados de Unidos.
El PS se considera una instancia de control de calidad de las normas que impulsa el oficialismo, mientras que en el radicalismo y otros socios de la coalición ven que el socialismo se acerca a una especie de oposición interna. No obstante, desde 2023, Unidos atravesó elecciones y una reforma constitucional sin resquebrajarse. «Nadie quiere romper el juguete», indicaron fuentes de la coalición.
El gobierno plantea su propuesta de máxima para ceder en la negociación con aliados y opositores, según los manuales políticos. En las tribus peronistas de Diputados observan al radicalismo y sus socios poco dispuestos a concesiones. «Si el gobierno tomó medidas duras y los homicidios bajaron, no hay motivos para cambiar», sostienen. La credibilidad del peronismo también se ve afectada por la espiral de violencia durante la gestión de Omar Perotti.
La vocera del gobierno, Virginia Coudannes, apuntó contra el PJ en su conferencia de prensa, donde mostró una versión más ácida. En el laboratorio pullarista indicaron que el tono de Coudannes dependerá del tema, pero que la narrativa se centrará en «de dónde se viene y hacia dónde se va». «Ellos van a ser los adversarios. Los libertarios son ruidosos, pero no tienen un proyecto para ser competitivos en Santa Fe», consideraron.
Con la reforma penal, Pullaro refuerza su perfil en un momento difícil para las provincias, afectadas por recortes en áreas como infraestructura, educación y salud. La línea dura en seguridad también envía un mensaje a su electorado: «está bien lejos del kirchnerismo».
La incorporación de Federico Angelini al gabinete provincial aporta a la gestión Pullaro en varios sentidos. Angelini, dirigente del PRO, pondrá al servicio de la provincia la experiencia acumulada en el ministerio de Seguridad de la Nación. «Maxi completa el álbum de figuritas de dirigentes con los que se enfrentó y después de una charla se terminan de integrar al gobierno», afirmó un funcionario pullarista. Angelini tendrá a su cargo investigaciones complejas, coordinación de equipos y una vocería sobre seguridad en Rosario, tarea que empalma con su candidatura a intendente de Rosario.
El acercamiento de Angelini a Unidos fue un proceso largo. Según relataron desde el entorno del gobernador, las conversaciones empezaron hace más de un año, pero hace un mes se empezó a hablar en términos concretos sobre su incorporación al gabinete.
En paralelo, el gobierno nacional de Javier Milei enfrenta una crisis interna, con disputas entre el asesor Santiago Caputo y el clan Menem. «Caputo está peleando por su supervivencia», afirmó un aliado. Milei espera que la interna se ordene de manera espontánea, según fuentes cercanas. «Milei no está conduciendo el proceso», se lamentó un dirigente. Pese a ello, el gobierno nacional logró avances en el Congreso, como el bloqueo a la ofensiva opositora contra el vocero Manuel Adorni y la media sanción a la ley de Hojarasca.
