Miles de personas se congregaron en Rosario el 3 de junio de 2026 para conmemorar el 11° aniversario de la primera marcha Ni Una Menos. La convocatoria incluyó el reclamo de justicia por los femicidios de Agostina Vega y Chiara Páez, y la exigencia de políticas públicas contra la violencia de género.
El 3 de junio de 2026 se realizó en Rosario una movilización en el marco de la fecha conmemorativa de Ni Una Menos, que recuerda la primera marcha masiva contra la violencia de género ocurrida en Argentina el 3 de junio de 2015. La concentración comenzó a las 15:30 en la Plaza 25 de Mayo y finalizó en la Plaza San Martín, frente a la Sede de Gobierno.
La convocatoria fue impulsada por colectivos feministas, sociales, sindicales y de derechos humanos. Participaron personas de distintas edades, incluyendo niños, adolescentes, adultos y adultos mayores. Durante la marcha se realizaron bailes, puestas en escena, batucadas y cánticos alusivos.
Entre los carteles exhibidos se leyeron frases como: “¿A qué mujer de tu vida tienen que matar para que te importe?”, “Paren de matarnos”, “Nuestra lucha no es contra alguien es por alguien”, “Si la justicia es machista que sea feminista la memoria”, y “Faltan 10 femicidios para que arranque el mundial”.
La movilización hizo referencia al femicidio de Agostina Vega, ocurrido en la provincia de Córdoba, cuyos restos fueron encontrados una semana después de su desaparición. También se recordó el caso de Chiara Páez, asesinada en Rufino, provincia de Santa Fe, en 2015, hecho que motivó la primera marcha Ni Una Menos.
Según datos del observatorio de femicidios de la organización “Ahora sí que nos ven”, desde 2015 se registraron 3.205 víctimas letales por femicidio en Argentina. El 85% de los femicidas pertenecía al círculo íntimo o era conocido de la víctima, y en el 44% de los casos el agresor tenía antecedentes de violencia de género. El informe indica que en el país ocurre un femicidio cada 31 horas.
Una manifestante declaró: “Siempre me moviliza el hecho de que tengo dos hijas y que le puede pasar a cualquiera, y no puedo decir me quedo en casa y lo miro por la tele. Hay que salir a las calles, no podemos dejar de hacerlo”. Sostenía un cartel con la frase: “Cuestionan más nuestra vida que nuestra muerte”.
Entre los reclamos se incluyó la exigencia de justicia para las víctimas, respuestas estatales y políticas públicas de prevención. Los cánticos de la jornada incluyeron la consigna “Libres, vivas y sin miedo nos queremos”, a la que se sumó este año “Desendeudada”.
