Un repaso por los hechos verificables en torno a la renovación de la Costa Norte de Rosario, incluyendo presentaciones judiciales, fallos y declaraciones de las partes involucradas.
El 1 de junio, el concejal Juan Monteverde y concejales de Ciudad Futura presentaron un amparo judicial para paralizar la licitación, los vallados y las demoliciones en la zona de la Costa Norte de Rosario. Diez días después, un fallo favorable a esa medida fue celebrado por Monteverde, quien publicó en redes sociales: ‘No al parque’.
Sin embargo, el 11 de junio, Monteverde solicitó en el Concejo Municipal que las obras de infraestructura de la costanera avanzaran, las mismas que su amparo había paralizado.
El 3 de julio, el juez Marcelo Quiroga rechazó la medida cautelar. En su fallo, sostuvo que no existía verosimilitud del derecho, peligro en la demora ni perjuicio irreparable, y que las violaciones denunciadas ‘no se presentan con la nitidez’ planteada en la demanda. Como consecuencia, las obras quedaron habilitadas.
En respuesta, Ciudad Futura calificó el fallo de ‘insólito’ y ‘arbitrario’. Anteriormente, el bloque no había conseguido el quórum necesario en el Concejo para tratar el tema.
La renovación de la Costa Norte, según información oficial del municipio, incluye la recuperación de más de 2,5 kilómetros de ribera, 2.400 metros de playa pública, una costanera de 1.500 metros, un acceso para kayakistas, un mercado para ordenar la venta ambulante y la reparación del conducto Piaggio, que descarga residuos cloacales sobre la playa. La obra está adjudicada con fondos provinciales por $13.735 millones y tiene un plazo de 540 días.
Circuló en redes sociales un render que mostraba la eliminación masiva de árboles. El municipio desmintió esa información, aunque no se registró una rectificación pública por parte de quienes lo difundieron.
