La Dirección Nacional Electoral (DINE) publicó un informe sobre el uso de la Inteligencia Artificial (IA) en los procesos electorales, con vistas a los comicios presidenciales de 2027. El estudio detalla cuatro etapas en las que la IA puede brindar soporte, sin delegar decisiones autónomas.
La Dirección Nacional Electoral (DINE) presentó un informe titulado “Inteligencia Artificial para la gestión electoral. Potencialidades, buenas prácticas y experiencias aplicadas para organismos de gestión, administración y control electoral”. El documento analiza el posible rol de la IA en los procesos electorales, en el marco de las elecciones presidenciales previstas para 2027.
El informe señala que el propósito del trabajo es “identificar buenas prácticas, experiencias comparadas y potenciales aplicaciones de la IA en organismos de gestión, administración y control electoral”. Además, indica que se analizó “de qué manera estas herramientas pueden contribuir a optimizar procesos administrativos, fortalecer la integridad electoral, ampliar la accesibilidad, mejorar la transparencia institucional y aumentar la eficiencia operativa”.
El documento aclara que “ningún organismo internacional autoriza ni recomienda delegar decisiones autónomas a la IA”. En ese sentido, sostiene que “la responsabilidad jurídica, la fe pública, la fiscalización y las decisiones que afectan derechos políticos siguen siendo competencias indelegables de las autoridades electorales y los actores humanos del proceso”.
Etapa pre-electoral
Durante la fase pre-electoral, la IA se presenta como una herramienta de apoyo administrativo, de seguridad biométrica y logística. Entre las aplicaciones mencionadas se incluyen la depuración del padrón electoral mediante algoritmos de análisis masivo, el registro de candidatos y avales con herramientas como EleccIA en Perú, el diseño de boletas con modelos de IA para verificar el cumplimiento de requisitos legales, y la planificación logística mediante modelos predictivos y simulaciones.
Período de campaña
En esta etapa, la IA se orienta a resguardar la integridad del debate democrático y facilitar la fiscalización. Se mencionan el monitoreo del financiamiento político con aprendizaje automático, el combate a la desinformación y contenidos sintéticos mediante procesamiento de lenguaje natural, y la información electoral a través de chatbots automatizados. También se citan tecnologías de asistencia para votantes con discapacidad, como el lector portátil OrCam MyEye 2.0 en Israel.
Jornada electoral y escrutinio
Durante la votación y el conteo provisorio, la IA se destina a tareas técnicas y de apoyo. Se incluyen la autenticación biométrica de identidad, la lectura de actas y telegramas de mesa mediante reconocimiento óptico de caracteres y de texto manuscrito. El informe subraya que en esta fase ningún organismo internacional autoriza delegar decisiones autónomas a la IA, y que el conteo oficial y la resolución final dependen de autoridades humanas y fiscales.
Fase post-electoral
Una vez finalizados los comicios, la IA puede utilizarse para auditorías de resultados y detección de fraudes, confrontando datos reales con modelos predictivos. También se menciona el procesamiento masivo de datos de participación y rendimiento técnico para elaborar informes y optimizar procesos futuros.
