Un Airbus A330-200 de la aerolínea Plus Ultra, que cubría la ruta Buenos Aires-Madrid, aterrizó de emergencia en Natal, Brasil, por una falla técnica. Los pasajeros fueron alojados en hoteles y el vuelo fue reprogramado.
Un avión de la aerolínea Plus Ultra, que partió de Buenos Aires con destino a Madrid, España, aterrizó de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Natal, en el norte de Brasil, debido a una pérdida de presión en cabina. La aeronave, un Airbus A330-200, descendió rápidamente y solicitó aterrizaje inmediato. La maniobra se realizó sin heridos, pero la aeronave quedó fuera de servicio y más de 400 pasajeros quedaron varados en la ciudad brasileña.
Según informó la compañía, debido a la falta de operadores propios en Natal, se generaron momentos de confusión con los pasajeros. La aerolínea dispuso alojamiento y asistencia para los afectados y reprogramó la salida del vuelo hacia Madrid para el martes a las 18:50 hora local, con llegada prevista para el miércoles 26 a las 7:40 hora de Madrid.
La empresa emitió un comunicado en el que indicó: “Plus Ultra Líneas Aéreas ha dispuesto alojamiento y asistencia para los pasajeros afectados”. Además, solicitó a los pasajeros que “permanezcan en sus hoteles y mantengan disponibles sus teléfonos móviles para recibir cualquier actualización adicional sobre los horarios de transporte al aeropuerto. Los traslados desde los hoteles hasta el Aeropuerto Internacional de Natal serán coordinados y comunicados”.
El aterrizaje de emergencia ocurrió en un aeropuerto con capacidad internacional, pero que no estaba preparado para recibir de forma súbita a más de 400 pasajeros de un vuelo transatlántico que requerían alojamiento, alimentación, transporte y reprogramación. La aerolínea gestionó hoteles, aunque algunos pasajeros manifestaron demoras y falta de coordinación en los traslados. La disponibilidad hotelera era limitada por eventos locales, lo que obligó a distribuir a los viajeros en establecimientos alejados del aeropuerto.
Plus Ultra anunció que enviaría una aeronave desde Madrid para completar el trayecto, pero el vuelo de rescate sufrió demoras adicionales por cuestiones operativas y de tripulación. En paralelo, la Policía Federal y la administración aeroportuaria de Natal habilitaron un procedimiento especial para permitir el alojamiento y la circulación de los viajeros, que ingresaron al país sin intención de hacerlo. El proceso fue lento y generó filas extensas, según informaron fuentes oficiales.
Muchos pasajeros tenían vuelos posteriores desde Madrid hacia otros destinos europeos, lo que generó una cascada de reprogramaciones y pérdidas de reservas. Operadores turísticos confirmaron que trabajan en reclamos ante la aerolínea y en gestiones para reubicar a los viajeros en nuevas rutas, aunque advirtieron que la disponibilidad es limitada por la alta demanda de agosto.
En Argentina, el episodio generó preocupación entre organismos de control y operadores aeroportuarios, que destacaron la necesidad de reforzar los protocolos de comunicación y asistencia en vuelos que parten desde Ezeiza o Aeroparque hacia destinos intercontinentales.
