El tridente ofensivo de River Plate, compuesto por Sebastián Driussi, Thiago Almada y Joaquín Correa, mostró destellos de juego asociado en los últimos partidos, aunque la eliminación de la Copa Sudamericana limitó su continuidad.
El tridente ofensivo de River Plate, integrado por Sebastián Driussi, Thiago Almada y Joaquín Correa, mostró en los partidos ante Independiente Santa Fe y Banfield momentos de juego asociado que no se observaban en el equipo desde hacía tiempo. La dupla técnica liderada por Leonardo Ponzio, quien asumió tras la salida de Eduardo Coudet, dispuso de la formación ofensiva durante aproximadamente una hora de juego en cada encuentro.
Según datos del encuentro ante Independiente Santa Fe, con el tridente en cancha el equipo realizó 30 remates al arco y generó aproximaciones al área rival con alta frecuencia. La salida de Driussi, quien venía de una lesión y había ingresado ante Vélez a falta de seis minutos, afectó la producción ofensiva y coincidió con el empate que derivó en la eliminación por penales de la Copa Sudamericana.
En el partido contra Banfield, los tres jugadores mostraron movimientos y asociaciones destacadas, incluida la jugada del gol convertido por Driussi. Almada se desempeñó como enganche por el centro, delante del volante central, mientras que Driussi y Correa jugaron como delanteros libres, sin referencias de marca fijas.
El entrenador Eduardo Coudet, quien diseñó la conformación del tridente y trabajó en su implementación, no pudo contar con los tres jugadores de manera simultánea en partidos oficiales debido a lesiones y otros factores. Tras su salida, la conducción quedó a cargo de Leonardo Ponzio, quien aprovecha la estructura ofensiva ya establecida.
River Plate afronta los próximos compromisos del torneo local con el objetivo de clasificar a instancias finales. El equipo ya no participa en la Copa Argentina ni en la Copa Sudamericana. Le restan nueve fechas de la fase regular y, en caso de avanzar, hasta cuatro partidos de playoffs y un eventual trofeo de campeones. El calendario podría incluir un máximo de 14 partidos en cuatro meses.
