La provincia de Santa Fe cuenta con una nueva ley que crea la Red Provincial de Detección, Diagnóstico, Control y Tratamiento Integral del Accidente Cerebrovascular, con el objetivo de organizar la respuesta sanitaria ante estos eventos.
La Legislatura de Santa Fe sancionó una ley que crea la «Red Provincial de Detección, Diagnóstico, Control y Tratamiento Integral del Accidente Cerebrovascular» (ACV). La norma define al ACV como «un déficit neurológico de inicio súbito, ocasionado por la disminución del flujo sanguíneo cerebral (isquemia) o por la extravasación de sangre por ruptura de los vasos sanguíneos (hemorragia)».
El proyecto fue impulsado por el senador por el departamento 9 de Julio, Joaquín Gramajo, y recibió modificaciones en la Cámara de Diputados, que fueron aceptadas por el Senado el jueves 3. El autor de la iniciativa expresó su acuerdo con los cambios propuestos por la diputada Lionella Cattalini y destacó que la votación fue unánime en ambas cámaras.
La ley designa al Ministerio de Salud como autoridad de aplicación y establece la organización en red «en función de unidades y equipos de atención del accidente cerebrovascular en el ámbito de los efectores de salud». La distribución se realizará según «estrategias de organización y gestión» que determine la cartera sanitaria, considerando «criterios de territorialidad, densidad poblacional, distancias y posibilidades de acceso y traslado a establecimientos sanitarios», tanto públicos como privados.
El programa prevé la incorporación de un «Código ACV» al Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y a los servicios telefónicos de emergencia (911 y 107). También incluye la capacitación del personal que atiende las llamadas de auxilio y el posterior traslado de los pacientes.
En el debate legislativo, el senador Leonardo Diana explicó que lo fundamental es reconocer a tiempo los síntomas de un ACV para garantizar una atención urgente, ya que estos pueden confundirse con otros cuadros. Por su parte, el senador Rodrigo Borla relató un incidente ocurrido en San Justo, donde una camioneta de Protección Civil fue embestida por un tren. Borla indicó que el conductor del vehículo oficial, de 54 años, había sufrido un ACV. «Ni alcohol, ni drogas, ni imprudencia, puede suceder en cualquier momento», afirmó.
Según datos citados en la norma, en el país se registran entre 130.000 y 190.000 casos de ACV por año, con un desenlace fatal en entre 39.000 y 60.000 personas.
