Un emprendimiento en Sarmiento al 900 contempla dos edificios y un paseo comercial. El diseño del segundo bloque incluye una reserva de espacio para una eventual prolongación del pasaje Barón de Mauá. El municipio aclaró que esa apertura no está prevista para el corto plazo.
Un nuevo proyecto inmobiliario busca renovar una manzana ubicada en el centro de Rosario, en el entorno del histórico Club Español. Se trata de un emprendimiento previsto en Sarmiento al 900, entre Rioja y San Luis, que contempla dos edificios y un paseo comercial en planta baja. Sus desarrolladores proyectaron el segundo bloque teniendo en cuenta la posibilidad de que, en el futuro, el pasaje Barón de Mauá pueda extenderse hasta Rioja.
El expediente llegó al Concejo Municipal después de atravesar distintas instancias de análisis en el municipio. La propuesta contempla dos bloques independientes y una reserva de espacio vinculada a una eventual apertura del pasaje. Desde el Ejecutivo aclararon que esa prolongación no está prevista para el corto plazo y que no forma parte de una obra que vaya a instrumentarse ahora.
Una reserva para el futuro
El emprendimiento se proyecta sobre el inmueble de Sarmiento 925, donde antes funcionaba la mueblería La Tranquera. La propuesta contempla un bloque frentista de planta baja y diez pisos y otro bloque interior de planta baja y ocho pisos, con una separación de nueve metros entre ambos. En conjunto, el proyecto prevé viviendas, espacios comunes y un área comercial en el nivel de acceso.
La particularidad aparece hacia el fondo del terreno. El segundo edificio, que en principio será un bloque interno, fue diseñado con la potencialidad de convertirse en frentista a una eventual apertura del pasaje Barón de Mauá. La documentación municipal contempla además una servidumbre de 15,25 metros afectada al futuro trazado del pasaje y un ingreso posterior que permitiría que el edificio tenga una relación directa con esa eventual nueva calle peatonal.
El anteproyecto original había sido planteado inicialmente con dos bloques de ocho pisos, pero el municipio propuso finalmente indicadores que permiten hasta diez niveles para el edificio que da sobre Sarmiento y ocho para el bloque interior. La altura máxima prevista es de 31,50 metros para el primero y 25 metros para el segundo.
Cambio de manzana
El pasaje Barón de Mauá actualmente se extiende entre San Luis y San Juan. La posibilidad de llevarlo hacia el norte, hasta Rioja, está contemplada dentro del Área de Reserva para Plan de Detalle denominada “Pasaje Barón de Mauá – Club Español”.
La normativa establece que el objetivo de esa reserva es incorporar nuevos espacios públicos que permitan la continuidad del pasaje y jerarquizar las perspectivas urbanas hacia el Club Español, uno de los edificios patrimoniales más importantes de Rosario.
Desde la Secretaría de Planeamiento explicaron que la apertura no está proyectada en el corto plazo. La posibilidad existe porque está prevista en la ordenanza del Plan Especial de Calle San Juan, una normativa anterior a la actual gestión municipal.
“Eso por ahora no se va a instrumentar”, señalaron desde el oficialismo. La aclaración apunta a diferenciar el proyecto inmobiliario de una obra pública concreta: los privados están tomando en cuenta una posibilidad urbanística futura, pero no hay una apertura del pasaje que vaya a ejecutarse ahora.
Renovar el centro
La particularidad del emprendimiento de Sarmiento 925 es que no desconoce esa planificación urbana futura, sino que incorpora desde su diseño la posibilidad de que el segundo bloque tenga otro frente si finalmente se concreta la prolongación del pasaje.
El expediente contempla un deslinde parcelario posterior y un posible doble ingreso: uno desde Sarmiento y otro desde el futuro pasaje. En ese sentido, el diseño busca que el edificio pueda adaptarse a una eventual transformación de la manzana, aunque esa apertura no tenga fecha ni proyecto de ejecución definido.
La posibilidad de prolongar el Pasaje Barón de Mauá forma parte de una planificación urbana que busca incorporar nuevos espacios públicos y mejorar las visuales hacia el Club Español. Pero su concreción requeriría avanzar con el Plan de Detalle y establecer el trazado oficial, además de las afectaciones que correspondan a las parcelas involucradas.
Transformación
El proyecto se inscribe así en una discusión más amplia sobre cómo renovar el área central sin perder de vista su patrimonio y el espacio público. La propia normativa define a este sector como un Área de Reserva, es decir, una zona donde se identifican oportunidades para promover una renovación del tejido urbano.
Para el desarrollo privado, la posibilidad de una futura apertura implica diseñar hoy teniendo en cuenta una ciudad que todavía no existe. Para el municipio, en cambio, el emprendimiento representa una oportunidad para que una planificación urbana prevista en la normativa pueda ser considerada por los nuevos proyectos inmobiliarios.
Así, una nueva construcción sobre Sarmiento al 900 podría terminar siendo también una de las primeras piezas de una transformación más grande para esa manzana del centro: dos edificios, nuevos usos comerciales y, si finalmente se concreta el proyecto urbano, un pasaje que permita atravesarla y recuperar una perspectiva privilegiada hacia el Club Español.
