Las precipitaciones persistentes y el aumento de los niveles de ríos y arroyos modifican las condiciones en el centro-norte de la provincia de Santa Fe. En la zona de Arroyo Aguiar, productores ganaderos movilizan la hacienda hacia terrenos más elevados.
Las precipitaciones persistentes y el avance del agua sobre ríos, arroyos y campos bajos motivan el traslado de animales hacia terrenos más elevados en distintos puntos del centro-norte de la provincia de Santa Fe, según se registró en la zona de Arroyo Aguiar.
En campos bajos y zonas de islas, el avance del agua requiere desplazamientos hacia sectores más altos, en operativos que incluyen tiempo, coordinación y disponibilidad de terrenos firmes.
Traslados en los campos
En las zonas más expuestas, la retirada de los animales antes de que el agua dificulte la circulación se realiza mediante la concentración de la hacienda, la organización de las tropas y su conducción hacia sectores con mejores condiciones.
De acuerdo con las características del terreno y la ubicación de los rodeos, los animales pueden ser arreados por caminos rurales o trasladados en camiones hacia otros campos. Cada alternativa depende de la accesibilidad, el estado de los caminos y la disponibilidad de lugares para alojar al ganado.
Las precipitaciones reiteradas añaden dificultades a la actividad: los caminos anegados o deteriorados pueden demorar los movimientos, mientras que el incremento del caudal de los cursos de agua puede limitar los pasos utilizados habitualmente para el traslado.
En el centro-norte santafesino, donde la producción ganadera se desarrolla tanto en establecimientos rurales como en áreas vinculadas a las islas, la planificación adquiere relevancia cuando cambian las condiciones hídricas. Anticipar los movimientos permite reducir el riesgo de que los animales queden en sectores comprometidos por el avance del agua.
Precaución al circular
El desplazamiento de hacienda también requiere atención en rutas y caminos rurales. Durante los arreos, los automovilistas pueden encontrarse con tropas que cruzan la calzada o con animales que circulan por las banquinas, por lo que se recomienda reducir la velocidad y mantener una distancia prudente.
Las lluvias también pueden afectar la transitabilidad de los caminos utilizados para conectar los establecimientos productivos. En esas condiciones, la coordinación de los movimientos busca evitar inconvenientes durante el traslado de los animales y facilitar las tareas de los trabajadores rurales.
Las imágenes aéreas tomadas en Arroyo Aguiar registran parte de esas tareas en el territorio. En un contexto marcado por las lluvias y el aumento de los niveles de ríos y arroyos, el movimiento de ganado refleja la reorganización de las actividades de los productores para llevar a los animales hacia zonas más seguras.
