En lo que va del año, se registró un promedio de un incidente grave cada diez días en las rutas nacionales de la provincia, con camiones involucrados. La ruta 34 concentra varios de estos casos, mientras autoridades reclaman obras de mantenimiento.
Desde el inicio de 2026, se han registrado al menos 10 siniestros viales graves en las rutas nacionales de Santa Fe en los que estuvieron involucrados camiones, lo que representa un incidente aproximadamente cada diez días. Más de la mitad de estos eventos concluyeron con personas fallecidas.
El choque frontal ocurrido en Cañada Rosquín, que provocó la muerte de cuatro integrantes de una familia, se enmarca en esta estadística. Antes de esa tragedia, ya se habían registrado otras seis víctimas fatales en corredores mantenidos por el gobierno nacional y en autopistas. La mayoría de los incidentes tuvo lugar en el sur de la provincia, zona de alta densidad de tráfico debido al traslado de granos hacia el polo agroexportador del Gran Rosario.
Tres de los siniestros ocurrieron en distintos tramos de la ruta nacional 34, el corredor más recurrente en este registro. Al respecto, el senador provincial por el departamento San Martín, Esteban Motta, presentó la semana pasada un proyecto para reclamar con urgencia una serie de obras de mantenimiento y reparación, un pedido que es acompañado por intendentes de la zona.
El primer caso fatal del año se registró el 18 de enero, cuando un camionero chocó contra un utilitario al norte de Ybarlucea, en la ruta nacional A012, con un resultado mortal. Once días después, un transportista cordobés de 60 años falleció en la ruta 34 a la altura de Casas, tras una colisión frontal con otro vehículo de carga.
«Es una ruta que, lamentablemente, aparece seguido en noticias a causa de la cantidad de siniestros viales que se producen en diferentes sectores de su traza y que en muchos casos presentan víctimas fatales», señaló Motta en la Cámara alta, refiriéndose al principal corredor de su departamento.
La problemática no se limita a la ruta 34. En la autopista Rosario-Buenos Aires, hace un mes y medio, un chofer falleció en General Lagos en una colisión múltiple que involucró a cuatro vehículos de carga. Unos días después, otro siniestro entre dos camiones a la altura de Villa Gobernador Gálvez dejó un acoplado cruzado sobre la calzada, bloqueando el tránsito.
La autopista Rosario-Córdoba también registró un incidente fatal el pasado 31 de marzo, cuando un transportista se despistó a la altura de Tortugas y el vehículo cayó a un arroyo. Por otro lado, en la ruta nacional 11, dos camiones chocaron de frente el 1 de abril en Candioti, a casi 20 kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe. A fines de febrero, este mismo corredor había quedado cortado en Reconquista tras un choque entre un camión y un ómnibus.
En la ruta 33, el caso fatal más reciente fue la muerte de dos transportistas por una colisión frontal en Zavalla, ocurrida el 4 de marzo.
La falta de mantenimiento en varios de estos corredores es materia de reclamo permanente por parte de autoridades provinciales, locales y legisladores nacionales, quienes insisten en la necesidad de realizar obras para mejorar la seguridad vial.
