El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) sumó 380 bajas a través de un nuevo listado de retiros voluntarios, elevando a 757 el total de desvinculaciones en el organismo, según información oficial.
El Gobierno nacional, a través del gerente estratégico de Personal del INTA, Juan Pablo Mansilla, publicó una segunda nómina de 380 agentes desvinculados del organismo mediante retiros voluntarios. Con esta incorporación, el total de bajas asciende a 757 personas, entre técnicos, investigadores y profesionales, según datos oficiales.
La dotación total del INTA a nivel nacional es de aproximadamente 5.750 empleados. El Ejecutivo nacional tiene previsto reducir la planta en alrededor de 1.200 puestos, de acuerdo con lo informado por fuentes gubernamentales.
El ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger; y el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, son los funcionarios que impulsan esta medida, según declaraciones oficiales.
En paralelo, el Gobierno anunció la venta de 47.500 hectáreas de tierras pertenecientes al INTA, de un total de 101.500 hectáreas distribuidas en aproximadamente 100 predios en todo el país. El Ejecutivo sostiene que esas tierras se encuentran sin explotación por falta de infraestructura, problemas de tenencia o inaccesibilidad. La Asociación de Productores de Siembra Directa (Aapresid) afirmó que «no existen tierras en desuso» en el organismo.
El INTA fue creado en 1956 con el objetivo de modernizar el sector rural argentino mediante la investigación científica y la transferencia de tecnología. Entre sus funciones se incluyen el desarrollo de semillas, el control de enfermedades animales, la extensión territorial y la asistencia a pequeños productores.
