Ucrania lanzó este domingo unos 150 drones contra San Petersburgo y la región de Leningrado, según informaron las autoridades. El gobernador Alexandr Glebov reportó un fallecido y una decena de heridos, además de incendios en dos terminales de petróleo y daños en un centro de datos y un almacén.
Ucrania lanzó este domingo el mayor ataque de drones contra San Petersburgo, ciudad natal del presidente ruso, Vladímir Putin, y la adyacente región de Leningrado, de acuerdo con lo reportado por las autoridades locales. El gobernador de San Petersburgo, Alexandr Glebov, informó que el ataque dejó un muerto y una decena de heridos, de los cuales cinco permanecen hospitalizados. Según datos preliminares, el fallecido perdió la vida cuando el fragmento de un dron de ala fija cayó sobre su automóvil.
En la madrugada de este domingo, alrededor de 150 drones generaron daños en la infraestructura petrolera, logística y digital de la ciudad y la región. Las autoridades admitieron incendios en dos terminales de petróleo: Ruchi, la terminal más grande de la ciudad con una capacidad de almacenamiento de casi 74.000 metros cúbicos, utilizada para suministrar diésel AI-92 y AI-95; y otra terminal que cuenta con 21 depósitos de combustible. Asimismo, los drones dañaron un centro de datos de Vkontakte y un almacén de la compañía de comercio electrónico Ozon de casi 80.000 metros cuadrados.
Según las primeras estimaciones, unas 20.000 personas se quedaron durante unas horas sin electricidad debido a los daños causados en la subestación Vostóchnaya. Las autoridades también impusieron restricciones a las operaciones del aeropuerto de Púlkovo por motivos de seguridad.
Una residente de la ciudad comentó: “No he podido dormir en toda la noche. La batalla entre los drones y los misiles antiaéreos tuvo lugar literalmente sobre nuestras cabezas”.
El ataque se produce después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reanudara los ataques contra las refinerías rusas tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de una tregua energética que Rusia ignoró, según registros de 76 ataques rusos contra objetivos energéticos en periodo de tregua. Asimismo, tiene lugar poco después de que la Casa Blanca sellara con el Kremlin un acuerdo para el suministro de diésel ruso a Estados Unidos y el mercado internacional, bombeo que aún no ha comenzado, con el supuesto fin de reducir los precios del combustible antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Trump, quien frenó la entrada en vigor del paquete de sanciones conocido como Ley Graham, que castigaba a los importadores de petróleo ruso y a la conocida como “flota fantasma”, dijo que su prioridad no son los ucranianos, sino los granjeros y camioneros americanos.
